Posted on noviembre 29, 2008 by Marcial
Candioti
¿Y si la realidad
(todo lo que, en primera instancia, ves, palpás y olés) fuera un gigantesco
holograma?
Esa sugerencia
parece salida del guión de una de las películas de George Lucas… Sin embargo,
nada parece estar más cerca de la verdad si prestamos atención a recientes
desarrollos teóricos interdisciplinarios.
Para la física quántica, la inverosímil conjetura comienza a ser una realidad que podría revolucionar las fronteras de la ciencia.
Existiría evidencia
suficiente como para sugerir que nuestro planeta (así como todo lo que existe
en el Universo) es un entramado de imágenes fantasmas, proyecciones
provenientes de un nivel ubicado más allá de la realidad, el tiempo y el
espacio tal como los concebimos.
Quienes defienden
esta idea son dos importantes pensadores contemporáneos. Uno de ellos, David Bohm,
otrora discípulo dilecto de Albert Einstein, es miembro de la
Universidad de Londres
y uno de los más respetados nombres de la
física quántica; el otro es Karl Pribram, neurofisiólogo de la
Universidad de Stanford y autor de uno de los más brillantes libros en la
materia: +Lenguajes del Cerebro+.
Ambos científicos
llegaron, separadamente, a la misma conclusión: que el Universo tendría una
concepción holográfica y que el cerebro humano decodificaría la información
holográfica que compone nuestra realidad.
En un holograma, cada parte está en el todo y el todo está en cada parte. Sin embargo, lo más importante reside en que la parte tiene acceso al todo.
En un holograma, cada parte está en el todo y el todo está en cada parte. Sin embargo, lo más importante reside en que la parte tiene acceso al todo.
Si el cerebro
funcionase como un holograma, podríamos conjeturar, tendría acceso a un todo
mayor, a una esfera de frecuencia holística que trascendería los límites del
espacio-tiempo.
El ser humano poseería un potencial mental
inmenso en relación al que se cree que posee. Prueba de ello
son las condiciones llamadas paranormales.
De este concepto
nació el paradigma holográfico, un intento por evidenciar que el cerebro es un
holograma que percibe y participa en un universo holográfico. En +The Invisible
Landscape+, obra de Terrence Mc Kenna, el Universo es considerado como un
holograma creado por la interacción de dos “hiperuniversos”. Una consecuencia
del modelo de Mc Kenna, en el cual la parte contiene la información del todo,
es que cada átomo contendría la “clave a las respuestas” de todo el
Universo.
La teoría de Mc Kenna, sin embargo, va más allá. Supone que habría 64 escalas temporales en el holograma de nuestro universo. Lo que llamamos “mente” o “conciencia” sería una forma de onda estacionaria de esos 64 sistemas temporales.
La teoría de Mc Kenna, sin embargo, va más allá. Supone que habría 64 escalas temporales en el holograma de nuestro universo. Lo que llamamos “mente” o “conciencia” sería una forma de onda estacionaria de esos 64 sistemas temporales.
Puesto que los
dos hiperuniversos que conformarían el holograma del Universo tal como
lo conocemos interaccionan en el tiempo, la “mente” se manifestaría más allá de
las dimensiones espaciotemporales.
En términos
físicos concretos, eso significaría que los lazos quánticos del ADN estarían
evolucionando cada vez más a prisa. Estaríamos conduciendo entonces, no una, sino
64 ondas evolutivas encaminadas hacia un “despertar cósmico”.
La pregunta que
surge es cuándo alcanzarán las 64 escalas temporales de Mc Kenna su cúspide en
nuestro tiempo lineal, determinando el momento de un despertar de conciencia
colectivo. Mc Kenna sostiene que todo señala hacia alrededor de diez años
más.
De acuerdo con la
astrología maya, el 22 de diciembre de 2012 se configuraría un vórtice
temporal, una bisagra en la continuidad del Tiempo-Espacio.
La cosmovisión de
Terence Mc Kenna está totalmente de acuerdo con las enseñanzas tántricas. En
ellas, Maya-Shakti, simbolizando el poder de la materialización, “proyecta el
Universo desde sí mismo y de una forma que está de acuerdo con nuestra propia
experiencia psicológica”. El Tantra niega que las propiedades primarias (peso,
masa, extensión) sean de alguna forma más reales que las propiedades
secundarias (olor, sabor, tacto).
Para los Mayas, no se trata de ilusión.
EL POTENCIAL DE UNA MENTE CREADORA
Otra hipótesis. Que el súper holograma del que formamos parte habría sido creado por una +superconciencia+ de la que también formamos parte.
EL POTENCIAL DE UNA MENTE CREADORA
Otra hipótesis. Que el súper holograma del que formamos parte habría sido creado por una +superconciencia+ de la que también formamos parte.
Es decir, que las
mentes de todas las entidades universales formarían una superconciencia que,
tanto individual como colectivamente, actuarían recíprocamente como creadoras
del entramado absoluto de este súper holograma.
Como una gran mente
que da forma a todo lo que piensa, este Universo Material, sería la
idealización, la materialización de una Conciencia Suprema
.
Los estratos o
dimensiones que subdividirían el espectro holográfico total, estaría conformado
por las distintas frecuencias que envuelven a los distintos Universos, dentro
los cuales se manifestaría la existencia de los seres cuyas mentes crean su
propia realidad.
Esta noción se ve
confirmada por las recientes investigaciones científicas- considerados
transgresores para la ciencia tradicional – que sostienen que toda conciencia
humana accionaría a través de un mecanismo neurofisiológico que, físicamente,
afectaría a la realidad en sí misma.
Es decir, que todo lo que sucede en nuestro mundo sería en gran medida la consecuencia de nuestro nivel de conciencia planetaria.
El mundo que vemos y percibimos no sería
otra cosa que una ilusión creada parcialmente por nuestras mentes.
Debido a que
nosotros, como individuos, estaríamos conformados por una matriz holográfica, y
esa matriz holográfica abarca teóricamente todo lo que existe, entonces nuestro
ser se extendería verdaderamente a lo largo del espacio completo de este
universo en cada momento.
Según esta
construcción teórica, somos la creación entera en sí misma. Tanto el
océano de fluidez quántica, como la vasta matriz holográfica geométrica en
nuestro interior, serían elementos esenciales que nos proporcionarían un camino
para mantenernos conectados con el infinito y con los seres espirituales
ilimitados de principio puro que realmente somos.
Si este mundo es sólo una manifestación de la conciencia humana y si todos pensamos y proyectamos una energía y una conciencia de amor y respeto por el otro, este mundo se transformaría en algo digno para la manifestación humana. Ésta sería la clave.
Y asimismo esto
sería logrado cuando alcanzamos la masa crítica del despertar de la conciencia.
Cuando Max Planck
recibió el Premio Nobel Max Planck, dijo, sacudiendo los
fundamentos físicos en su tiempo: ‘¡No hay materia como tal!
Toda materia se origina y existe sólo por
virtud de una fuerza. Debemos asumir detrás de esta fuerza la existencia
de una Mente inteligente y consciente. Esta Mente es la matriz de toda
materia’.
AGRADECIMIENTO A REVISTA ‘EL PLANETA URBANO’ – SECCION PLANETA X
Por Brad Hunter
Lic Claudia M Pennisi www.autoterapia.neositios.com www.radionica-hoy.blogspot.com www.reikiparaamar.blogspot.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario